En la saga ‘Pesadilla en Elm Street’, Freddy Krueger se metía en los sueños de los personajes para provocar el terror. La vida ‘del otro Freddy’, Rincón, el primer colombiano que jugó en el Real Madrid, pasó de ser un sueño cumplido para convertirse en una pesadilla sin fin.
Freddy Rincón fue el primer colombiano que jugó en el Real Madrid. Fue en la temporada 1995/96. Rincón llegaba al equipo blanco para reforzar una plantilla que había ganado la Liga en la campaña anterior con Jorge Valdano en el banquillo. El mismo lugar que ocupó habitualmente Freddy Rincón en cada partido.
Valdano fue destituido a mitad de temporada y reemplazado por Arsenio Iglesias. Vicente del Bosque hizo la transición entre el entrenador saliente y el entrante. Eso sí, al técnico campeón del mundo y de la Selección Española le dio tiempo a ganar al Athletic en San Mamés por 0-5 antes de ceder el testigo a Arsenio. La temporada de Freddy Rincón, como la del Real Madrid, fue bastante discreta, pero su paso por la Liga Española y por la Champions League subió su cotización.
Freddy volvió a Brasil, al Palmeiras, donde ya había jugado antes de fichar por el Nápoles y el Real Madrid. Después jugaría en el Corinthians, con el que ganó el Mundial de Clubes, el Santos y el Cruzeiro. El jugador que pasó sin pena ni gloria por el Real Madrid era un ídolo en Brasil. Y sobre todo, en Colombia…
Rincón fue uno de los héroes de su selección en el Mundial de Italia’90. Su gol ante Alemania dio el pase a octavos de final a Colombia, que después caería ante la Camerún de Roger Milla. El otro día mágico de Freddy Eusebio Rincón con la camiseta de su país fue ante Argentina en Buenos Aires en 1993. Colombia vapuleó en el Monumental por 0-5 y Rincón marcó dos de los goles.
Todo ello forma parte de las páginas doradas de su álbum, que se ha ido deteriorando en los últimos años. En 2007 se enfrentó a una investigación en Panamá por presunto lavado de dinero del narcotráfico. Fue arrestado en Sao Paulo, donde residía, y acusado de blanquear dinero procedente de una organización de narcotraficantes comandada por Pablo Rayo Montaño. “A Pablo Rayo Montaño lo conocí en Buenaventura (su ciudad natal), primero por mis hermanos, que tenían la misma edad que él, y también por el fútbol, pero yo no tengo ni tuve negocios con él en ningún momento”, comentó Rincón.
Freddy ha tenido una legión de seguidores en Colombia y en Brasil. Ahora quien le sigue es la Interpol, que dictó una orden de captura internacional a pesar de que Freddy no está, ni mucho menos, escondido. “Yo no tengo nada de qué lamentarme. Yo muestro la cara, yo vivo mi vida normal, yo no tengo por qué esconderme ante cosas que yo no hice”, aseguró hace unos días el exfutbolista del Real Madrid a Caracol Radio.
“El mayor interesado en resolver todo esto y en dar la cara a esta situación soy yo. Siempre le pongo la cara a las cosas y no va a ser ahora cuando me vaya a esconder”, explicó Freddy. El del sueño convertido en pesadilla.
@JorgeAznal
Lee aquí la anterior entrega del blog ‘Héroes que ya no firman autógrafos’

