Heroes que ya no firman autógrafos

4

feb 2013

Paul Gascoigne, una vida llena de alcohol, cocaína y escándalos

por » Redacción Grada 360

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En su momento, Paul Gascoigne fue la gran esperanza inglesa. Un chico atípico, sin el físico
exuberante y resistente de los jugadores británicos, pero tocado por la varita de los dioses del fútbol.

Gascoigne nació en Gateshead en 1967, en el seno de una familia de clase baja. Huérfano de
padre desde temprana edad, la pelota era lo único que mantenía al Gascoigne adolescente
alejado del alcohol y los problemas. Aún de escasa entidad, pero todo un presagio de lo que
sería su vida.

Paul Gascoigne, en una imagen de 2011

Paul Gascoigne, en una imagen de 2011

Una vida de la que jamás han desaparecido. Ni el alcohol, ni los líos. Y muchas veces,
la combinación de ambos. Quien sabe si uno era la causa de los otros o viceversa. Pero siempre
siempre han estado ahí, esperando como ‘solución’ cada debilidad de ‘Gazza’.

Inicios como ‘urraca’

Paul Gascoigne comienza a deslumbrar en los juveniles del Newcastle United y los grandes
de Inglaterra se fijan en aquel chaval de conducción precisa, elegancia y llegada.

A la puja final llegan el Tottenham Hotspurs y el Manchester United, con los ‘Spurs’ como destino final de una de las promesas más ilusionantes del fútbol inglés.

Traspaso al Tottenham

Sus años en White Hart Line, donde llega en la temporada 1988-1989, fueron los mejores de su carrera, con el Mundial de Italia 1990 como punto álgido. Gascoigne, sencillamente, maravilló. Fue el líder de los ‘pross’ y llevó a Inglaterra a semifinales por segunda vez en la historia de su selección (algo que no han vuelto a repetir).

Por primera vez en mucho tiempo, Inglaterra se ilusionó con la posibilidad de ser de nuevo campeona del mundo, un sueño que Alemania cercenó en semifinales, donde Gascoigne dejó una de las imágenes de la historia de la Copa del Mundo. Rompió a llorar al ver una amarilla que le haría perderse una hipotética final. Inglaterra perdió, pero él volvió a las islas como un héroe. Tal vez, fue la última ocasión que tuvo ‘Gazza’ para llevar una vida normal.

Una entrada salvaje

Gascoigne no aprovechó su presencia en la cresta de ola y volvió a su vida de siempre, La del alcohol, los pubs y los líos. Aún así, tuvo tiempo de guiar al Tottenham a la final de la FA Cup de 1991 (su golazo de falta al Arsenal en semifinales todavía es recordado por los seguidores ‘spurs’).

Paradójicamente, la final de la FA Cup que gana su equipo supone un punto de inflexión en su carrera. Gascoigne, pasadísimo de peso, se rompió el ligamente cruzado en una terrorífica entrada sobre el jugador del Nottingham Forest Gary Charles. Se lanzó a por la rodilla de Charles con virulencia y se dejó la suya en el camino.

A partir de ese momento, su carrera fue cuesta abajo y sin frenos. Traspaso a la Lazio, con rotundo fracaso en el Calcio; regreso a las islas para jugar en el Glasgow Rangers (donde su acción más sonada fue celebrar un gol tocando una imaginaria flauta para mofarse de los seguidores católicos del Celtic), vuelta a la Premier (Middlesbrough, Everton…) y final en un club chino antes de cuatro partidos en el Boston United, un club de sexta división.

La vida lejos de los terrenos de juego

Sería imposible recopilar todos los escándalos de Gascoigne. Alcohol (declaró en una ocasión que bebía cuatro botellas de whisky diarias), drogas (con incompatibles con la vida jornadas de 16 rayas), visitas a clínicas de desintoxicación (la última hace apenas unos meses), agresiones
(incluida una brutal a su exmujer, a la que destrozó la cara y provocó diversas fracturas), peleas (como la sonada con Liam Gallagher, cantante del grupo Oasis) y un accidente de coche que casi acaba con su vida.

El hilo de vida que le queda lo consume con el alcohol. Su último episodio (completamente borracho en la presentación de un acto benéfico en Northampton, donde ni siquiera pudo subir al escenario sin ayuda) alerta sobre su estado. Incluso a temer por su vida, como ha reconocido su agente, Terry Baker, en la BBC. “Necesita inmediatamente pedir ayuda. Su vida está siempre en peligro porque es alcohólico. Tal vez nadie lo puede salvar, no lo sé. Realmente no lo sé”, afirmaba Baker. Por ahora, el ex futbolista ha decidido tomar cartas en el asunto: ha sido admitido en un hospital estadounidense, no ha trascendido su nombre, después del último suceso.

A Gascoigne siempre se le ha comparado por George Best, la estrella británica que destrozó su vida por culpa del alcohol. Best hizo publicar una foto en su lecho de muerte una misiva aleccionadora: “No mueras como yo”.

Un consejo que Gascoigne parece a punto de desobedecer.

Autor: Antonio Mora @Moretti_1975

Lee aquí la anterior entrega del blog ‘Héroes que ya no firman autógrafos’

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