Lanzamiento exterior

29

ene 2013

Bendito balonmano

por » @daniel_cepeda

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Han pasado poco más de cuarenta y ocho horas desde que España se proclamara campeona del mundo de balonmano y aún no consigo salir de ese estado de asombro y fascinación por lo ocurrido. La victoria, a pesar de no partir como favorita, podía darse en un duelo apretado, pero ni mucho menos imaginaba un triunfo tan contundente y abultado (35-19) como así sucedió ante Dinamarca.

Durante las últimas horas se han agotado todo tipo de palabras para resumir el partido que hizo el pasado domingo, en el Palau Sant Jordi, el combinado nacional: espectacular, estratosférico, perfecto, grandioso, fantástico y así un largo etcétera de calificativos que resumen la hazaña de los nuestros. Ha sido una dulce venganza de los Hispanos ante el combinado danés que fue quien apeó a España en las semifinales del Mundial de Suecia 2011 y en el Europeo de Serbia 2012. Por otra parte los daneses, en su tercer intento de asaltar el trono mundial y consumar así su tercera decepción, quedan muy tocados. Tal era el enfado y la frustración del técnico danés, Urik Wilbek, que al terminar el partido no apareció ni en la comparecencia de prensa.

Sorprende la contundencia del triunfo porque Dinamarca es un gran equipo, que poniendo como excepción lo ocurrido en la final, está atravesando uno de sus mejores momentos de juego de los últimos años con un gran ataque, una buena defensa, un rápido contraataque y un muy buen ataque posicional. Los nórdicos estaban llamados a recoger el testigo de una Francia que se expone a un cambio generacional tras ganarlo todo en los últimos años. Todavía se sigue pensando que los daneses son el equipo que dominará el mundo del balonmano en los próximos años, pero sin duda el varapalo para una generación magnífica de jugadores ha sido importante. Existían tres claves en el partido que debían conjugarse al unísono para que España tuviera opciones de ganar a Dinamarca. La primera de ellas conseguir que el cerebro del equipo vikingo, Mikkel Hansen –nombrado mejor del Mundial-, no hiciese su juego. Que el joven meta danés Niklas Landin, posiblemente ahora el portero con más futuro del panorama internacional, no estuviese inspirado bajo palos. Y por último, que España defendiera como lo venía haciendo a lo largo del campeonato con su principal ‘roca’ en defensa: Viran Morros. Todo ello se dio y España, además, estuvo inspirada en ataque.

Este triunfo también ha servido para que el seleccionador Valero Rivera tapara muchas bocas a los que duramente le habían criticado –entre los que, en parte, me incluyo- por sus convocatorias en las últimas fechas. El técnico barcelonés, muy discutido desde su llegada a la selección en el año 2008 por su condición de representante de jugadores, ha sabido sobreponerse a esta presión. Desde hace tiempo ya se le criticaba por llevar a su hijo, Valero Rivera Folch, al que muchos no le veían como un jugador preparado para estar en el combinado nacional. Sin embargo, el extremo izquierdo del Nantes, se ha destapado como un gran jugador haciendo alarde de su mejor virtud, la finalización. La última decisión controvertida del seleccionador nacional fue convocar para este Mundial al jovencísimo Aitor Ariño, que tan sólo ha disputado 10 partidos en Asobal, para sustituir al lesionado Cristian Ugalde. Hay quien piensa que Juanín García –máximo goleador de la historia de la selección española y de la Liga Asobal- debería haber estado por delante de estos dos jugadores. Pero yo a quien más he echado de menos en esa posición ha sido a Roberto García Parrondo. Un excelente finalizador que jugando en la posición de adelantado con un sistema 5-1 cumple a las mil maravillas esa labor. A un entrenador que hace campeón del mundo a un país, poco se le puede reprochar. Pero tampoco podemos obviar que hemos evitado en los cruces a los tres grandes favoritos –Croacia, Dinamarca y Francia-, y eso ha hecho que nuestro camino a la final sea mucho más asequible.

De todos modos, ahora es el momento de agradecer la lucha, el esfuerzo y el coraje que han mostrado nuestros 16 héroes a lo largo del campeonato. Gracias a ello, ahora podemos lucir orgullosos esta segunda estrella en el pecho que nos vuelve acreditar como campeones del mundo. Ahora más que nunca son necesarias acciones constantes de comunicación para mostrar a la gente lo que verdaderamente significa este bendito deporte y los valores que transmite. Ahora, sin lugar a dudas, es el momento de hablar de balonmano.

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