Un balón en la mochila

21

ene 2013

Un partido de película…

por » @AlvaroMachinT

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Antes de nada, se recomienda leer este artículo con la música adecuada. Para hacerlo pincha aquí.

Será, posiblemente, el partido de fútbol que más veces he visto (con la excepción, si cabe, del cinco a cero del Racing al Barça de Cruyff). Me hipnotiza. De hecho, el último domingo volvió a engancharme. Como siempre lo hace desde que la televisión es una carrera de hormigas por decenas de canales que parecen iguales. Y ni siquiera es un partido de verdad aunque esté basado, de aquella manera, en un hecho real). Paradojas… Lo pillé empezado, cuando en el vestuario todos dudan si largarse o volver a saltar al césped. Si escoger evasión o victoria

No es una gran película, pero cualquiera que sienta el fútbol con la pureza que debe entenderse un deporte, se emociona con la chilena de Pelé y salta del asiento cuando Stallone para el penalti. Es sentimiento futbolero más que cine y eso hace que se le perdonen hasta los fallos que cualquier aficionado al balón o a la pantalla puede palpar. Yo, entre todos los ‘momentos’, me quedo con el gol de Ardiles nada más empezar la segunda parte y, sobre todo, con esa cámara lenta y sonora del argentino haciendo algo que todos hemos intentado con un balón.

Estaba Pelé, estaba Ardiles… Y muchos más. Bobby Moore, John Wark, Deyna, Van Himst, Lindsted, Summerbee, Co Prins… A Kevin Beattie le cogieron para que a Michael Caine se le viera algo menos de tripa y más de calidad en las escenas de fútbol. Entre futbolistas metidos a actor y extras, la nómina era larga (muchos del Ipswich Town, supuestamente ‘engañados’ por Bobby Robson y que llegaron al rodaje sin saber lo que les esperaba). Todo lo cuenta de maravilla el gran Carlos Marañón en su libro ‘Un partido de leyenda’ (si eres fanático de la peli, ésta es tu biblia).

Michael Caine y Bobby Moore

Pero, con el permiso del que sabe, hay una curiosidad muy ‘sabrosa’, que es la que me ha impulsado a cambiar de registro en este artículo. ¿Quién no recuerda al capitán de los alemanes? ¿Quién no odió con toda su alma a este tipo cuando está a punto de lanzar el penalti decisivo? En la peli se llamaba Baumann y también era futbolista, pero no alemán. Para hacer de ‘aliado’ la lista estaba completa, pero a ningún pelotero –y menos alemán- le hacía gracia ponerse en la piel de un jugador de la selección nacional nazi. El destino es tan azaroso, que el encargado de ponerse el brazalete del Reich fue en realidad un tipo nacido en Yugoslavia de origen judío y de nacionalidad norteamericana. Más aún, él, que le deba golpes a Pelé en su brazo lesionado, fue, en la vida real, compañero del brasileño en su etapa americana. Porque Baumann, que en realidad se llamaba Werner Roth, jugó con su alteza divina en ese Harlem Globetrotters del gol que fue el New York Cosmos.

Baumann, el capitán de los alemanes, era en realidad…

…Werner Roth, un futbolista nacido en Yugoslavia de nacionalidad americana

Roth, central de los de llevar el cuatro pegado a la piel, fue internacional con Estados Unidos y, de hecho, figura en el Salón de la Fama (esto tan americano que les vuelve locos) del Soccer. Fue compañero de Pelé y de otros míticos como Franz Beckenbauer, Giorgio Chinaglia o Carlos Alberto en ese primer gran intento de conquistar la América no invadida por el fútbol. Un equipo de película –crecido al amparo de la Warner- en el que Roth ganó títulos y un hueco en la historia. Aunque para mí siempre será el tipo de la mirada desafiante en Evasión o Victoria…

Roth y Pelé, compañeros en el Cosmos

Nota: Pincha aquí y encontrarás un completo repaso a la trayectoria de Roth. Nunca os pido nada, pero en este caso me atrevo a pediros que pinchéis en todos los enlaces del artículo (que hay cosas muy interesantes) y que compréis el libro de Carlos Marañón (algo que yo aún tengo pendiente).

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