Michael Phelps es de carne y hueso. Uno de los mayores mitos olímpicos de todos los tiempos que, a pesar de todo, tiene sus debilidades. Si en el pasado ya le vimos fumando un ‘krampack’ gigante que, por otra parte, no pareció afectarle para nada en su capacidad pulmonar, ahora hemos conocido su otra gran pasión… ¡por la sirenas!
En los Juegos Olímpicos de Londres pudimos conocer a la joven que, supuestamente, ocupaba su corazón y le animaba en las escasa horas que este superdotado de la piscina pasaba fuera del agua. La guapísima Megan Rosee, modelo californiana de 26 años, fue presentada ante el mundo posando con Michael y sus seis medallas olímpicas -cuatro de oro y dos de plata- en la celebración posterior a la clasura de los JJOO. Ese día, Phelps parecía enamoradísimo paseando junto a la joven por la alfombra roja de la Speedo Athlete Celebration. 
Durante el mes de diciembre pasado muchos fuimos los sorprendidos por la extraña ruptura de la pareja . Durante esos días, los medios rosas de EE.UU no contaron ningún detalle de la ruptura, ni buscaron culpables. No se dijo que la modelo tuviera otro nadador en su cama, ni que el deportista hubiera entontrado otra sirena en las procelosas aguas de la vida…
Solo un detalle llamó la atención de los más sagaces. ¿Por qué Phelps aseguraba que él no era el culpable? En fin, ya saben lo del latinajo: ‘Excusatio non petita accusatio manifesta’. Y es que el gigante de Baltimore escribió e su Twitter: “Las cosas ocurren por una razón…#notme”. Con este mensaje parece desligarse de todo tipo de culpa en la ruptura.
Cinco semanas después de aquel ‘tuit’, Phelps volteó sus cartas. Y ahí fue entonces cuando encontramos una reina de corazones que parece justificar muchas cosas. Según la prensa sensacionalista, el bueno de Phelps tenía algún que otro secretito. Entre ellos una relación con Jasmine Waltz, una bella y espectacular actriz estadounidense. Cambio radical, rubia por morena.
Pero Jasmine no acaba de ser conocida ahora, gracias a Michael. Ni mucho menos. Protagonista de películas y series de bajo presupuesto -‘Secret Girlfriend’ o ‘Rules of Engagement‘-, la fama de Jasmine se sustenta en algunas escenas de contenido erótico y un vídeo muy ardiente en su web oficial. La prensa de su país le ‘acusa’ de ser la causante de la separación entre David Arquette y la actriz de la serie Friends Courtney Cox. Según parece, sedujo al actor una noche cuando éste, en compañía de algunos amigos, se presentó en el bar en el que ella trabajaba como camarera.
Pero esa no es su única conquista. En sus redes también se enredaron actores como Chris Pine o Ryan Seacrest.
¿Cómo lograste que picara el anzuelo el enorme pez de Phelps, querida Jasmine?

