Ella se llama Torri Wilson, practica la lucha libre, y su nombre estará para mí siempre ligado al empeño de introducir la afición al béisbol en Europa…

Ahora por culpa del béisbol, tendré que exorcizar el nombre de la luchadora Torri Wilson, la novia de Álex Rodríguez.
Recientemente me habían hablado de uno de los últimos intentos por lograr extender la pasión por el juego de los bates al viejo continente. Fue durante la última comida de Navidad, invitado por una empresa que fabrica guantes de pitcher, raquetas de tenis y otros objetos. A mí, que siempre he pensado que es misión imposible luchar en favor de una especialidad en la que un partido; solo un partido, puede durar más de cuatro horas… Pero en fin, esa misma tarde repasaba artículos, miraba fotos y me ponía al dia leyendo distintos extractos de biografías gloriosas desde Richie Asburn a Alex Rodrígue, pasando por Jose Canseco. Entonces, maldita causalidad, leí su nombre y una foto suya se filtró desde mi retina a lo más oscuro de mi mente.
Disculpen mi ignorancia. Nunca había leído nada acerca de ella. Resulta de Torri es luchadora -sí, sí, de esas que se pegan un cuadrilátero-, además de modelo. Y claro, posee un cuerpo que da, literalmente, miedo. Por eso le gusta tanto a su novio, Álex Rodríguez y, desde aquel miserable día… a mí.
Tras repasar no menos de 1550 imágenes, una y otra vez, y leer más de 50 reportajes sobre la afición de Torri a los caniches o a lucir tangas de infarto en Miami, llegué a la conclusión clara y distinta de que nunca hay que ser categórico en las afirmaciones que se hacen.
Yo, que siempre había renegado de aquellas féminas demasiado altas y musculadas, que había aborrecido los mil históricos desnudos de Brigitte Nielsen, la ex mujer de Sylvester Stallone, me rendía a la evidencia deseando que algún día, Torri o algún sucedáneo cercano, me diera la paliza de mi vida.
Y dicho esto, mientras espero… ¡Viva el béisbol y Álex Rodríguez!
